Cuidados para prevenir enfermedades respiratorias
Los cambios de clima aumentan las enfermedades respiratorias y debilitan tus defensas. Aprende cómo prevenir gripe, resfríos e influenza con cuidados esenciales.
Las enfermedades respiratorias aumentan cuando el clima cambia de forma brusca y afectan tu bienestar en esta temporada del año.
Estos cambios alteran tus defensas y facilitan la circulación de virus que provocan gripe, resfríos y casos de influenza. Por eso, es importante comprender sus causas y tomar medidas preventivas.
Por qué aumentan las enfermedades respiratorias
Primero, el clima variable provoca que tu sistema inmunológico se adapte con dificultad. Esta situación favorece la aparición de virus respiratorios.
Además, las temperaturas bajas incentivan que las personas permanezcan en espacios cerrados. Esto facilita la transmisión de enfermedades respiratorias con mayor rapidez.
Luego, la humedad ambiental modifica la supervivencia de ciertos virus. Esta condición se combina con cambios de temperatura y aumenta el riesgo de infecciones. También, el polvo y los contaminantes agravan las alergias estacionales.
Estas alergias debilitan tus vías respiratorias y te vuelven más vulnerable a otros virus.
Síntomas comunes y señales de alerta
Generalmente, las enfermedades respiratorias presentan síntomas como congestión nasal, tos persistente y dolor de garganta. Además, puedes experimentar fiebre, cansancio y malestar general.
Si los síntomas empeoran con rapidez, lo mejor es buscar atención médica. También es importante hacerlo si presentas dificultad para respirar o fiebre alta.
Cómo prevenir estas enfermedades
- Refuerza tu higiene personal
Lávate las manos con agua y jabón por al menos 20 segundos. Hazlo al llegar a casa, después de usar transporte público o tocar superficies compartidas. Lleva alcohol en gel por si no puedes lavarte las manos. - Ventila los ambientes varias veces al día
Abre puertas y ventanas durante algunos minutos. Aunque haga frío, esto reduce la concentración de virus y mejora la circulación del aire. - Mantén una hidratación adecuada
Bebe agua durante todo el día. Las mucosas hidratadas funcionan mejor como barrera natural contra virus y bacterias. - Protege tus vías respiratorias del frío
Usa una bufanda o un cuello para cubrir tu boca y tu nariz cuando salgas. Esto evita la irritación causada por los cambios bruscos de temperatura. - Fortalece tu sistema inmunológico
Incluye frutas ricas en vitamina C, verduras frescas, proteínas y alimentos antioxidantes en tu dieta. Además, duerme al menos siete horas y procura reducir el estrés. - Evita cambios repentinos de temperatura
No pases del calor intenso al frío de forma brusca. Usa ropa en capas para acomodarte mejor al clima variable. - Limpia las superficies que tocas con frecuencia
Desinfecta tu celular, teclado, escritorio, manijas y otras superficies. Esto disminuye el riesgo de contagio. - Mantén distancia de personas enfermas
Si alguien tiene tos, fiebre o congestión, evita acercarte. Si tú estás enfermo, cúbrete al toser y quédate en casa para no contagiar a otros. - Usa mascarilla en lugares de riesgo
En espacios cerrados, concurridos o con poca ventilación, usar mascarilla puede ayudarte a reducir la exposición a virus respiratorios. - Vacúnate contra la influenza cada año
Esta vacuna reduce complicaciones y protege especialmente a personas vulnerables. - Mantén actividad física regular
El ejercicio moderado fortalece tus defensas y mejora la función respiratoria. - Humidifica tus espacios si el ambiente está muy seco
El aire seco irrita tus vías respiratorias. Usa un humidificador o coloca un recipiente con agua en tu habitación.
Con estas acciones, puedes enfrentar mejor las enfermedades respiratorias en esta época del año.